Landa + Martínez es un despacho de diseño arquitectónico dirigido por Agustín Landa Ruiloba (1980) y Rolando Martínez Rodríguez (1973), con Manuel Martínez y Rubén Martínez como asociados. La oficina da continuidad al trabajo iniciado en Monterrey por Agustín Landa Vértiz (1951–2015), una de las figuras fundamentales en la transformación urbana y arquitectónica de la ciudad. Landa Vértiz, a su vez, fue hijo del arquitecto Agustín Landa Verdugo (1923–2009), estableciendo una tradición familiar que atraviesa tres generaciones de arquitectura mexicana.
Agustín Landa Vértiz se trasladó a Monterrey en 1992, donde desarrolló una práctica que tendría una influencia decisiva en la ciudad. Su trabajo introdujo nuevas formas de densidad y de relación entre arquitectura y espacio urbano, particularmente a través de edificios de vivienda vertical, usos mixtos y proyectos comerciales. Desde esta perspectiva, la arquitectura dejó de entenderse como objeto aislado para convertirse en una herramienta de transformación de la ciudad.
En 2015, Agustín Landa Ruiloba, arquitecto egresado del Tecnológico de Monterrey, asumió la dirección de la práctica de su padre. Ese mismo año, la incorporación de Rolando Martínez Rodríguez como socio dio origen a Landa + Martínez. La oficina ha continuado explorando la relación entre edificio, estructura, clima, materiales y ciudad, desarrollando proyectos de vivienda, oficinas, comercio y usos mixtos.
Entre sus obras destacan Pabellón M, Arboretum, Las Terrazas, Torre Reforma Latino, Torre Vasconcelos, Albia, Maia e Il Mercato. En ellas se reconoce una arquitectura de carácter racional, atenta al contexto y a las condiciones climáticas del norte de México, pero también interesada en producir espacios capaces de activar y transformar su entorno.
Más que reproducir un estilo heredado, Landa + Martínez ha convertido la tradición de la familia Landa en una forma de entender la práctica: observar la ciudad, identificar sus posibilidades y utilizar la arquitectura como instrumento para construir nuevas formas de habitarla. Desde Monterrey, el despacho participa así en la evolución de una de las ciudades más dinámicas de México.