Simbiosis


Edición
Ciudad Administrativa

Simbiosis

Luciano Gerbilsky Arquitectos

En un terreno escarpado de 1,000 m² con un desnivel de más de 40 metros que desciende hasta el lago de Valle de Bravo, surge Simbiosis, una residencia concebida como una integración profunda entre arquitectura y naturaleza.

El proyecto responde a las condiciones extremas del sitio y a un programa ambicioso, proponiendo una solución que se adapta al entorno sin imponerse a él.

La propuesta nace de una visión orgánica, con formas suaves, volúmenes fragmentados y cortes que generan aperturas visuales hacia el paisaje. El objetivo: permitir que la casa respire, se abra al exterior y regenere su entorno inmediato, tanto en sus espacios interiores como exteriores.

Inspirado en los vínculos simbióticos entre organismos, el proyecto articula su narrativa alrededor de una convivencia armónica entre lo construido y lo natural, esta relación se refuerza mediante un sistema de corredores hidrológicos compuesto por estanques, cascadas y jardines que recorren todos los niveles, creando una experiencia sensorial envolvente.

La vivienda se organiza verticalmente en tres niveles.

En el Nivel 0, el acceso principal, se ubican los espacios sociales: sala, comedor, cocina y una terraza con jacuzzi, comedor exterior, lounge, vestidor y asoleadero. Cada espacio ha sido orientado para ofrecer vistas plenas al lago, integrando agua y vegetación como parte esencial de la atmósfera.

En el Nivel -1, se encuentran dos recámaras, sala de juegos, sala multimedia y cava. Un pasillo bordeado por un estanque conecta estos espacios, manteniendo el hilo conductor del agua como elemento articulador.

En el Nivel -2, se dispone la recámara principal, otra habitación y el estacionamiento, accesible por rampa. Un pasillo curado con una instalación artística conecta las áreas, rematando en un estanque con cascada. El baño de la recámara principal se abre hacia un paisaje compuesto por rocas, agua y vegetación.

La conexión vertical se resuelve mediante una escalera helicoidal y un elevador circular contenidos en un volumen cilíndrico acristalado, rodeado por áreas verdes y elementos acuáticos que refuerzan el diálogo con el entorno. El recorrido culmina en el Club del Lago, un espacio recreativo situado en el punto más bajo del terreno, al que se accede por un túnel excavado en la roca. Este club cuenta con alberca, cocina-bar, comedor, lounge, vestidores, bodega náutica y muelle.

También se diseñó una Casa de Invitados, con dos recámaras en distintos niveles, terrazas privadas y un roof garden con vistas privilegiadas. Ambas zonas —Club y Casa de Invitados— se conectan a través de un puente de cristal suspendido y un elevador que vincula todos los niveles.

Una arquitectura que convive, regenera y emociona, estableciendo un vínculo permanente con el entorno natural.



 Ficha Técnica



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