Retícula, concreto y vegetación: un pabellón atemporal
Enclavado en el límite de la mancha urbana de Chihuahua Capital entre el Rio Sacramento y la Sierra de Nombre de Dios, este pabellón se diseñó para albergar actividades sociales y de esparcimiento para recursos humanos de un corporativo local.
Se concibe como un espacio que integra y enmarca el paisaje, a partir de una retícula tridimensional de elementos estructurales que crean una secuencia espacial entre patios permeables y lugares de sombra para estar y disfrutar los cambios de luz y la vegetación.
El pabellón se compone de dos areas de estar cubiertas con losa alveolar, módulo de cocina, baños y servicios en concreto aparente pigmentado y patios confinados por celosías de block de concreto aparente que filtran la luz.
La implantación se da en la falda del cerro donde se aprovechó un muro de mampostería preexistente y se conformó una plataforma topográfica para elevar ligeramente el nivel del terreno y ganar perspectiva panorámica.
La selección de materiales aparentes y una cromática terrosa permite una integración con el entorno.
El diseño de paisaje se trabajó como una capa más que envuelve para mejorar el confort climático y experiencia del usuario, la paleta arbórea se define por módulos de plantación que responden a los ecosistemas local de especies desérticas, bosque de encino y propias de zonas rivereñas.
El Pabellón PM es una pieza de arquitectura que busca ser atemporal y revalorar un paraje natural con recursos y elementos arquitectónicos sencillos al tiempo que permiten la inmersión del usuario en el lugar.